David Nieblas Meza, escribe Tinta Suelta, su columna semanal en #PuntoMedio.

  • Un robo y abuso más, que merece ser perseguido y castigado.

Cuautitlán #Izcalli nunca va a transitar a ser un municipio grande, si su sociedad y su gobierno, siguen permitiendo y fomentando atropellos, corruptelas y “robos en despoblado”; debemos hacerles frente y combatirlos, en el ámbito de nuestras competencias y capacidades.

Siempre pasan cosas que indignan y preocupan al final de cada administración; y en esta ocasión, parecería que no es la excepción. Resulta ser que, se acaba de informar, que 4 ex empleadas del DIF, se acaban de salir con la suya y lograron “sustraer” o “cobrarse a lo chino”, los finiquitos que reclamaban por un monto de 107 millones de pesos.

Entre las cosas que indignan y molestan sobre este caso, está el abuso y la mentira, la complicidad o contubernio; la permisividad o la omisión; la incapacidad en toda la extensión de la palabra. Cuándo será el día, de verdad, que llegue no un gobierno de un color u otro, sino un gobierno con personas íntegras y rectas, que pongan fin a todo este tipo de atropellos y abusos. ¿Cuándo?, quizá nunca; aunque no pierdo la esperanza.

Mi sueño es que, algún día, lo llegue a ver o lo llegue a presenciar, para poderlo dar como noticia; de los poco más de 20 años que tenemos en este oficio, lamentablemente no llega ese momento y sólo hemos visto pasar y pasar, o buenas intenciones, o bien, sólo discursos que suenan más o menos bien, pero que en la práctica, resultan ser lo mismo de lo mismo.

Se trata pues de unos laudos de ex trabajadoras, al menos uno de ellos, del que hay evidencias y se han conocido detalles, que recurrieron a la mentira y a la “marrullería leguleya” para simular un despido, con cifras inconcebibles reportadas como salario base. Personas sin ética ni principios, que fueron asesoradas e impulsadas, por gente de la misma “estirpe”, pero también, autoridades que permitieron y le dieron entrada a este reclamo y otras más, que no pusieron un freno y defendieron los intereses de los ciudadanos, porque al final de cuentas, el daño, se le hace al erario público que en teoría es de todos.

Esta semana, se dio a conocer en Cabildo, que habría que ajustar el Presupuesto 2021 porque los 107 millones de pesos, se habían embargado de cuentas bancarias y las personas que los reclamaban, ya los habían sustraído; el dinero, ya estaba en su poder. Hasta este momento, se veía más preocupación por “cuadrar” lo administrativo-contable, que pelear que el atropello se consumó.

El tema no es nuevo y viene arrastrándose desde el 2009; estos malos servidores públicos y sus compinches, hay que reconocerlo, han sido pacientes y perseverantes; lástima que sea para algo malo, algo que de origen nació chueco y que están a punto de salirse con la suya.

Es una lástima que desde el gobierno no haya transparencia ni firmeza; hasta el momento, a pesar de estar a punto de consumarse el que podría considerarse como un atraco, no se ha sabido nada de acciones en contra de estas personas, ni de quienes permitieron que se llegara a estos niveles de daño.

En octubre de este año, en sesión de Cabildo, se exigió al área jurídica no sólo emprender acciones para no permitir la afectación al erario, sino también, acciones para castigar a los abusivos que están demandando sin sustento; ya se hizo, no se sabe, como tampoco se supo en su momento, el desarrollo de este y otros juicios que se resuelven y se llevan, en la oscuridad o la opacidad de la burbuja burocrática.

Hay que combatirlo en el ámbito de nuestras competencias, comenté al inicio de este escrito, que tiene como objeto, visibilizar un problema, que en muchos de los casos, quedan en el anonimato o sin conocerse. Espero que otras personas, hagan lo que les corresponde.

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