La directora de Desarrollo Urbano, Berta Vargas, sigue sin presentar certificación

Demandaron ex trabajadores por “despido injustificado”.

La directora de Desarrollo Urbano de Cuautitlán Izcalli, Berta Vargas Ortiz, aún no presenta su certificación ante el pleno del Cabildo y aún no la ha reportado a la Secretaría del Ayuntamiento, lo que representa una violación a la Ley Orgánica Municipal, ya que para ejercer el cargo, requiere demostrar su competencia laboral a través de este documento que expide el Instituto Hacendario del Estado de México.

Trascendió que, la semana pasada, la funcionaria acudió a la ciudad de Toluca por los resultados de su evaluación del diplomado que cursó para obtener la certificación, sin embargo, al parecer, éstos no fueron satisfactorios, ya que no los ha presentado.

Retomando el tema de los problemas que se han generado en el área de Desarrollo Urbano, esta semana, exfuncionarios de esta dependencia, presentaron una denuncia en el ámbito laboral por despido injustificado, y en unos días, harán lo propio por la vía penal, ya que se les “retuvo” su salario de la última quincena. En estas querellas, están involucrados varios funcionarios, entre ellos, de la dirección de Desarrollo Metropolitano y Desarrollo Urbano.

Piden dos funcionarios “derecho de réplica”; quieren prohibir uso de su nombre e imagen

Los funcionarios públicos Rubén Campa Hernández y Claudia Enríquez Ocampo, enviaron a este semanario dos escritos por separado, solicitando su “derecho de réplica”, utilizando prácticamente los mismos formatos y argumentos legales.

Para comprender su escrito, hemos reproducido los párrafos de la nota de la que hacen referencia, y reproducimos, también, “su acto reclamado”.       

Bajo este contexto, la nota refiere en dos de sus párrafos, lo siguiente:

“Los problemas que se viven en el área de Desarrollo Urbano, refieren algunos de los afectados por los malos tratos, vienen a la par, con la llegada de un funcionario de Naucalpan, de nombre Rubén Campa, quien asumió el puesto de “enlace administrativo”, pero quien es muy cercano al titular de Desarrollo Metropolitano, área que está por arriba, jerárquicamente, de Desarrollo Urbano.

Este personaje, “ha invitado a colaborar” a personas afines para ocupar puestos clave dentro de la dirección de Desarrollo Urbano, como es el caso de su ahora asistente Claudia Enríquez y el esposo o pareja sentimental de ésta última, de nombre Israel, a quien ha puesto como “asesor” de la arquitecta Berta Vargas, y que, a últimas fechas, se sabe que está cursando el diplomado para certificarse, quizá, con la intención de suplirla en un momento determinado”. 

Esto es lo que se escribió, y el hecho que se desea aclarar, es el siguiente:

C. Rubén Campa Hernández

PRESENTE

“El suscrito no es el responsable de la contratación del personal de la administración municipal en ninguna de sus áreas, toda vez que para ello se cuenta con un área de Recursos Humanos, dependiente de la Dirección de Administración, por lo que no se puede en estricto sentido afirmar que “ha invitado a colaborar a personas afines”, como así lo afirmó este medio de difusión en su ejemplar del año 17 edición 754, del viernes 31 de enero en su página tres y las publicaciones electrónicas derivadas de la misma”.

“En virtud de que estas manifestaciones me causan agravios, toda vez que se invade perniciosamente mi esfera de derechos, así como mi vida personal, se me causa un daño en mi honor, imagen, reputación y vida privada, por lo que en este acto vengo a hacer valer mi derecho, reservándome la potestad de actuar por los conductos legales conducentes con posterioridad”.

Entre las cosas que solicita, además de pedir se incluya la aclaración, está el apartado siguiente:

QUINTO: “Desde ahora hago de su conocimiento que, salvo para aclarar lo reclamado en el cuerpo del presente instrumento, y en virtud de que no es la primera vez que este medio de difusión se refiere a mi persona, sin mi consentimiento, NO DOY MI AUTORIZACIÓN para que se use mi nombre, imagen, o cualquier aspecto de mi persona para difusión en este ni en ningún otro medio de comunicación, por lo cual me reservo el derecho de promover ante las instancias judiciales, y órganos jurisdiccionales de competencia que considere más conducentes, en caso de que nuevamente, se haga uso indebido de las mismas”.  

Respuesta del editor

En atención a su escrito recibido el pasado viernes 14 de febrero del año en curso, por medio de correo electrónico del Editor Responsable del semanario Punto Medio, le hago saber que atenderemos su petición, no sin antes aclarar, que parte de lo reclamado y argumentado, carece de verdad y pareciera ser producto de una “interpretación” personal, la cual respetamos, pero no compartimos.

Luego de lo expuesto, nos encontramos ante dos conceptos totalmente diferentes y creemos que se entiende sobremanera: No es lo mismo “invitar” y “contratar”, ni mucho menos, en el contexto que quiere hacerse creer.

En todo caso, la aclaración tendría que ser sobre si se hizo alguna invitación o no, a la persona en comento; y no entendemos en que momento, una manifestación de este tipo cause un “agravio o un daño”.

No obstante lo anterior, damos salida a su “derecho de réplica”, que en esencia, carece de lo que reclama, es decir, información precisa y verdadera. Quizá con ello, quede evidenciado el interés que hay detrás de la solicitud.

Sobre su solicitud contenida en el apartado “Quinto”, le he de señalar que siempre nos hemos procurado conducir conforme lo marca la ley, sobre todo, cuando se trata de personajes, funcionarios y servidores públicos, en donde, derivado de sus funciones, atribuciones y actuaciones, involucran el interés público; hay que recordar que son “empleados” del pueblo y manejan recursos públicos.

Es preciso aclarar que no hay acusación alguna, que vaya encaminada a dañar la imagen de su persona. 

Considerando lo anterior y previendo sin conceder la posible intención que hay detrás de esta petición, nos reservamos el derecho que a nuestro interés convenga, con el único fin de que no se transgredan nuestros derechos, así como la libertad de expresión.

Atentamente.

Juan Nieblas Meza

Editor Responsable-Punto Medio.  

Por otra parte, les reproducimos la información que la otra funcionaria, desea replicar:

Claudia Enríquez Ocampo

PRESENTE

Ya se hizo mención de lo que se escribió, por lo que pasamos al hecho que se desea aclarar:

1.- “Indica la publicación que me desempeño como asistente y que se me invitó a trabajar por causas ajenas a mis capacidades y currículum, como así lo afirmó este medio de difusión en su ejemplar del año 17 edición 754, del viernes 31 de enero de dos mil veinte en su página tres y las publicaciones electrónicas derivadas de la misma”.

“No es verdad, ni le consta a este medio que la C. Claudia Enríquez, sea “asistente” de nadie, ni que haya sido “invitada a colaborar”.

2.- “Resulta en una invasión a mis derechos que se me relacione con persona alguna, inclusive en carácter de “esposo” como lo afirma este medio de difusión en su ejemplar del año 17 edición 754, del viernes 31 de enero de dos mil veinte en su página tres y las publicaciones electrónicas derivadas de la misma”. 

“No es atribución de este medio hacer afirmaciones en relación a la vida personal de la C. Claudia Enríquez, relacionándola con persona diversa e inclusive haciendo especulaciones en relación a su estado civil”.

Entre las cosas que solicita, además de pedir se incluya la aclaración, está el apartado siguiente:

QUINTO: “Desde ahora hago de su conocimiento que, salvo para aclarar lo reclamado en el cuerpo del presente instrumento, y en virtud de que no es la primera vez que este medio de difusión se refiere a mi persona, sin mi consentimiento, NO DOY MI AUTORIZACIÓN para que se use mi nombre, imagen, o cualquier aspecto de mi persona para difusión en este ni en ningún otro medio…

RESPUESTA DEL EDITOR.

En atención a su escrito recibido el pasado viernes 14 de febrero del año en curso, por medio de correo electrónico del Editor Responsable del semanario Punto Medio, le hago saber que atenderemos su petición, no sin antes aclarar, que parte de lo reclamado y argumentado, carece de veracidad y pareciera ser producto de una “interpretación” personal, la cual respetamos, pero no compartimos.

Luego de lo expuesto y comparando lo publicado con lo reclamado, nos encontramos, en parte, ante una “interpretación” fuera de lugar, contexto y dimensión. En primera instancia, la nota en comento, no tiene como tema central la contratación de su persona, más bien, es sólo una referencia.

Por otro lado, nunca se afirma que “se le invitó a trabajar por causas ajenas a sus capacidades y currículum”, como asegura que se afirmó; eso es completamente falso.

La precisión de la nota se hubiera complementado, con la explicación de la forma en que fue contratada y bajo qué procedimiento, y además, que funciones desempeña dentro de Desarrollo Urbano, sobre todo, luego de la comparecencia de la arquitecta Berta Vargas ante el Cabildo, el 6 de diciembre de 2019, en donde la menciona como colaboradora de Rubén Campa; incluso, aquí se refieren a usted como una persona “muy trabajadora”, ya que a veces labora de 9 a 10 u 11 de la noche.

En cuanto al tema del estado civil, también, sólo fue de referencia, y nunca como tema central de la nota, en donde se pretendiera causar un daño moral, un daño a la reputación, ni mucho menos, que pusiera en riesgo la integridad de la persona.

Por tratarse de un tema que pudiera tener implicaciones por las relaciones de parentesco, hubiera sido pertinente precisar y/o desmentir si existe o no relación alguna, situación que no se hace en su nota aclaratoria.

En ambos casos, habrá que hacer la acotación, que personal despedido y que reclama malos tratos en la dirección de Desarrollo Urbano, y que traerá como consecuencia algunas demandas formales, fue quien hizo las referencias.  

No obstante lo anterior, damos salida a su “derecho de réplica”, que en esencia, carece de lo que reclama, es decir, información precisa y verdadera. Quizá con ello, quede evidenciado el interés que hay detrás de la solicitud.

Sobre su solicitud contenida en el apartado “Quinto”, el cual por cierto viene incompleto ya que faltó una hoja de su escrito, le he de señalar que siempre nos hemos procurado conducir conforme lo marca la ley, sobre todo, cuando se trata de personajes, funcionarios y servidores públicos, en donde, derivado de sus funciones, atribuciones y actuaciones, involucran el interés público; hay que recordar que son “empleados” del pueblo y manejan recursos públicos.

Es preciso aclarar que no hay acusación alguna, que vaya encaminada a dañar la imagen de su persona. 

Considerando lo anterior y previendo sin conceder la posible intención que hay detrás de esta petición, nos reservamos el derecho que a nuestro interés convenga, con el único fin de que no se transgredan nuestros derechos fundamentales, así como la libertad de expresión.

Atentamente.

Juan Nieblas Meza

Editor Responsable-Punto Medio.

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