“Le restriegan negro historial”, en la cara, a edil Daniel Serrano
* Su “mala fama” lo persigue y sus compañeros de partido se lo recuerdan
* No tiene la calidad moral para criticar a otros militantes de Morena, afirma Maurilio Hernández
El diputado local de Morena en el Estado de México, Maurilio Hernández González, aseguró que el alcalde de Cuautitlán Izcalli, Daniel Serrano Palacios, carece de calidad moral para opinar sobre otros militantes de Morena, al considerar que su trayectoria política y los señalamientos que han rodeado su actuación, lo descalifican para emitir juicios dentro del movimiento.
“Daniel Serrano no tiene ninguna autoridad moral; porque finalmente habría que revisar su trayectoria, su comportamiento como dirigente a nivel estatal y toda una serie de situaciones que lo han rodeado en sus propósitos personales. No tiene la más mínima autoridad moral para opinar ni del senador ni de cualquier otro militante del partido”, sentenció sin titubeos.
La declaración surge luego de que el alcalde izcallense, en una conferencia de prensa institucional desde el púlpito de la presidencia municipal, calificara como “ingrato” al senador Higinio Martínez Miranda, en un claro intento de confrontar al dirigente estatal para ganar reflector al interior del partido guinda.
Más allá de una diferencia política, el posicionamiento de Maurilio Hernández coloca en el centro del debate un tema de fondo: la autoridad moral dentro de Morena. El legislador mexiquense fue claro al advertir que quienes han tenido responsabilidades dentro del movimiento deben honrar la confianza de la militancia; y quienes no lo han hecho, no deberían aspirar a seguir ocupando espacios de representación.
El señalamiento de Maurilio Hernández, no ocurre en el vacío. En los últimos años, sobre la figura de Daniel Serrano Palacios han pesado diversos señalamientos públicos, varios de ellos, provenientes de actores de su propio partido, que hoy vuelven a cobrar relevancia en medio de la disputa interna.
Semanas atrás, tras una conferencia de prensa del propio alcalde en la que empezó a atacar a actores políticos “desempolvando” videos de hace más de 9 años, comenzaron a circular nuevamente videos, audios y testimonios en los que distintos actores políticos lo señalaron, a Daniel Serrano, por presuntas prácticas irregulares cuando encabezaba un grupo político al interior de Morena en el Estado de México.
Entre los casos más conocidos se encuentra el de una exalcaldesa de Los Reyes La Paz, quien en su momento lo acusó públicamente de haberle solicitado recursos económicos y posiciones dentro de su gobierno como condición para respaldar su candidatura. A ello se suman audios atribuidos a otra exalcaldesa, la de Teoloyucan, en los que se describen presuntas presiones para reunir recursos desde gobiernos municipales con fines políticos.
También existen antecedentes de críticas de compañeros de partido que cuestionaron la forma en que Daniel Serrano se conducía políticamente dentro del grupo que encabezaba, señalando prácticas que consideraban irregulares y corruptas.
En conjunto, estos elementos han configurado un historial que, si bien forma parte del debate político y no necesariamente de procesos judiciales, ha sido recurrente dentro de la discusión interna de Morena y hoy vuelve a colocarse sobre la mesa.
El contraste se vuelve más evidente al revisar el discurso reciente del propio alcalde. Apenas días antes, había señalado que dentro de su partido y de otros, “llegó la temporada de los canallas”, en referencia a quienes, según dijo, buscan crecer políticamente descalificando a otros.
Sin embargo, sus propias declaraciones contra uno de los liderazgos históricos de Morena en el Estado de México lo colocaron en una posición contradictoria.
De un tiempo a la fecha, Daniel Serrano ha asumido una postura de “sabelotodo” no sólo en términos de la administración pública, sino también en el terreno político; descalificando, echando culpas y criticando a diestra y siniestra; de todo tiene la razón y verdad absoluta; opinando de manera constante sobre distintos actores políticos y fijando postura frente a quienes no coinciden con su visión.
Ese protagonismo lo ha colocado también bajo un mayor escrutinio y se ha ganado, a pulso, las críticas de una buena parte de sus gobernados.
En Morena, en medio de sus procesos internos, la discusión ya no es sólo quién señala, sino quién tiene autoridad moral para hacerlo. Y en esa disputa, el señalamiento de Maurilio Hernández no deja espacio para interpretaciones.
