Se sienten inseguros, el 82.7 por ciento de los izcallenses: INEGI
* En aras de justificar el repunte en los dos últimos trimestres, el alcalde Daniel Serrano Palacios nuevamente recurre a la mentira
La percepción de inseguridad en Cuautitlán Izcalli volvió a incrementarse al cierre de diciembre, de acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, que ubican en 82.7 por ciento a la población que se siente insegura en el municipio.
La cifra no sólo confirma un segundo trimestre consecutivo al alza, sino que rompe la tendencia descendente registrada durante los dos primeros trimestres del primer año de gobierno del alcalde Daniel Serrano Palacios.
Tras recibir el municipio con una percepción de 84.5 por ciento, en el primer trimestre su administración logró bajarla a 83.2, y para junio descendió a 80.4 por ciento. Sin embargo, en el tercer trimestre el indicador volvió a subir a 81.7, y en el más reciente reporte que contempla hasta el mes de diciembre, cerró en 82.7 por ciento.
Aunque el nivel actual aún es inferior al registrado al arranque de su gestión, los datos oficiales muestran que la racha de descensos se rompió y que el problema vuelve a escalar.
Durante su conferencia semanal, Daniel Serrano Palacios intentó suavizar el repunte apelando a la diferencia entre incidencia delictiva y percepción ciudadana, además de insistir en que el problema radica en la comunicación de los resultados gubernamentales.
Sostuvo que gobiernos anteriores, particularmente el panista encabezado por Karla Fiesco García, habrían dejado una “herencia maldita” y aseguró que durante todo ese trienio la percepción nunca disminuyó, sino que se incrementó trimestre tras trimestre; declaración que resulta toda una mentira.
Incluso, afirmó que su gobierno “logró la primera reducción real” (otra mentira) y que actualmente se mueve en variaciones “menores”, de apenas dos puntos porcentuales.
Los números del ENSU desmantelan su “intento de engaño”.
Sin embargo, la serie histórica del propio INEGI muestra otra realidad.
Desde que Cuautitlán Izcalli fue incorporado a la medición del ENSU en marzo de 2020, durante el gobierno de Ricardo Núñez Ayala (Morena), la percepción ha tenido subidas y bajadas constantes, con periodos prolongados de reducción.
Durante la administración de Karla Fiesco García, por ejemplo, el indicador cayó de 89.5 por ciento en su arranque hasta 71 por ciento en el primer trimestre de su tercer año, el nivel más bajo registrado en toda la historia del municipio dentro de esta encuesta.
Estos datos contradicen de manera directa la afirmación del actual alcalde de que en ese trienio “nunca hubo disminuciones”.
Percepción y delitos: una relación que hoy vuelve a coincidir.
El repunte en la percepción de inseguridad no ocurre en el vacío. De acuerdo con las cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el mismo periodo se ha registrado un incremento en el índice delictivo global, no sólo en algunos rubros específicos seleccionados por el gobierno municipal para destacar avances, sino en el total de delitos denunciados.
Esta tendencia general al alza en la incidencia delictiva coincide con el deterioro en la percepción ciudadana reflejada por el ENSU, lo que debilita la narrativa oficial de que el problema se limita únicamente a la comunicación institucional.
Con los datos disponibles, la discusión ya no gira únicamente en torno a la interpretación política de las cifras, sino en la precisión del discurso oficial frente a los indicadores públicos, sobre todo los negativos.
El ENSU muestra hoy un municipio donde ocho de cada diez habitantes se siguen sintiendo inseguros, una tendencia que volvió a crecer tras haber descendido en los primeros trimestres del actual gobierno.
Los hechos violentos registrados a finales del 2025, ampliamente difundidos en medios nacionales, como la desaparición del joven Jeshua Cisneros, pudieron impactar en ese indicador de percepción que repuntó a finales del año pasado.
