Impulsa Joanna Parlamento Abierto sobre maternidad subrogada en Edomex
* La diputada local del PAN por Cuautitlán Izcalli organizó un foro en el Congreso del Estado
El Congreso del Estado de México fue escenario este jueves 12 de febrero de un debate que difícilmente deja indiferente a nadie. Bajo el título “Vientres de alquiler: ¿negocio, explotación o derecho?”, la diputada local del PAN por el distrito de Cuautitlán Izcalli, Joanna Felipe Torres, encabezó un ejercicio de Parlamento Abierto que puso sobre la mesa uno de los temas más sensibles y complejos de la agenda contemporánea: la maternidad subrogada comercial.
El foro se desarrolló en el Salón del Pueblo del Congreso del Estado de México, iniciando minutos antes de las 11:00 de la mañana y concluyendo poco después de la una de la tarde. La convocatoria reunió a especialistas, académicos, estudiantes, organizaciones civiles y legisladores interesados en analizar un fenómeno que cruza dimensiones éticas, jurídicas, económicas y sociales.
Más allá de las posturas, el ejercicio dejó en claro algo: abrir debates incómodos también es una forma de legislar.
En su mensaje de bienvenida, Joanna Felipe Torres fijó con claridad el eje del debate. “Nos reunimos en este Parlamento Abierto para abordar un tema de profunda complejidad ética y jurídica, la maternidad subrogada comercial. Lo hacemos en un momento crítico, pues mientras el deseo legítimo de formar una familia es una aspiración sin duda válida, no podemos permitir que se convierta en parte de un sistema de mercado que atente contra la dignidad humana.”
La legisladora advirtió que la subrogación ha dejado de ser únicamente una discusión ética para convertirse en una industria global multimillonaria. Citó cifras internacionales que estiman que en 2023 este mercado alcanzó un valor cercano a los 14 mil 950 millones de dólares, con proyecciones que rondan los 100 mil millones para 2033.
“Se han transformado la reproducción y la vida humana en una mercancía”, sostuvo la diputada izcallense, quien dejó claro que es necesario legislar sobre la materia.
Su postura no buscó criminalizar la reproducción asistida, sino advertir sobre los riesgos de explotación, particularmente en contextos de vulnerabilidad económica. “Buscamos garantizar que ninguna mujer sea explotada como un medio reproductivo y que los derechos de niñas y niños no queden subordinados a intereses económicos.”

RECONOCIMIENTO A LA APERTURA DEL DEBATE
Durante el foro, diversas voces reconocieron la relevancia de impulsar un espacio de diálogo sobre un tema que, durante años, ha permanecido en zonas grises del debate legislativo.
La diputada Ana Yurixy Leyva Piñón, presidenta de la Comisión de Declaratorias de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres por Feminicidio y Desaparición, agradeció la invitación y subrayó la importancia de abordar estos asuntos desde la responsabilidad institucional.
“Este es un tema complejo, sensible y profundamente humano. Cruza derechos humanos, autonomía reproductiva, protección de las mujeres, interés superior de la niñez y posibles riesgos de explotación”, señaló.
Asimismo, destacó que el papel del Estado debe ser el de garante de derechos, particularmente para quienes se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad.
“Como sociedad, no podemos cerrar los ojos ante una realidad que ya existe, pero tampoco podemos abordarla sin una reflexión, sin un análisis técnico y sin perspectiva de derechos humanos.”
Su intervención dejó claro que el debate no debe reducirse a posiciones ideológicas, sino construirse desde la evidencia y el respeto.
EL VACÍO LEGAL Y EL MOSAICO NORMATIVO
Uno de los puntos centrales del Parlamento Abierto fue la falta de regulación federal homogénea en materia de maternidad subrogada.
En México, algunas entidades permiten la práctica bajo ciertas condiciones, mientras que otras la prohíben o desconocen los contratos derivados de ella. Esta dispersión normativa genera incertidumbre jurídica y posibles escenarios de abuso.
Para Joanna Felipe Torres, esta laguna legal exige una respuesta responsable. “No podemos permitirnos tratar este tema como un tabú. La única vía para construir un marco normativo responsable es el conocimiento profundo y el acceso a pruebas empíricas, científicas y legales.”
La legisladora izcallense insistió en que cualquier regulación debe colocar en el centro la dignidad humana y el interés superior de la niñez.
ESPECIALISTAS APORTAN SUSTENTO TÉCNICO
El foro contó con la participación de tres especialistas que enriquecieron el debate desde distintas perspectivas: Valeria González Ruiz, maestra en Derechos Humanos y Democracia; Marco Antonio Gracia Triñaque, maestro en Bioética y conferencista; y Sofía Pérez Romero, directora general de Cibeles Abogados.
Sus intervenciones abordaron la protección de derechos fundamentales, los dilemas éticos en torno a la reproducción asistida y las implicaciones contractuales y jurídicas que surgen ante la ausencia de una regulación clara.
El análisis técnico y la exposición de algunos casos, permitió dimensionar que la maternidad subrogada involucra múltiples actores: la mujer gestante, quienes buscan formar una familia, el menor por nacer, las empresas que ofrecen estos servicios y el propio Estado.

PARTICIPACIÓN ESTUDIANTIL: UNA GENERACIÓN QUE EXIGE CLARIDAD
El Parlamento Abierto destacó también por la nutrida asistencia de estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de México, quienes participaron activamente con preguntas y planteamientos dirigidos a los panelistas.
Las inquietudes giraron en torno a la autonomía reproductiva, los límites éticos del mercado, la protección de la niñez y el alcance de la intervención estatal.
La presencia juvenil evidenció que el tema no sólo compete al ámbito legislativo, sino que forma parte de una discusión social más amplia que interpela a las nuevas generaciones.
Joanna Felipe Torres recordó que este tipo de ejercicios de Parlamento Abierto ya habían sido impulsados por ella a nivel federal durante la legislatura pasada, de la cual formó parte.
Explicó que ante las lagunas legales existentes en el país, resulta indispensable avanzar hacia un marco normativo que responda a las exigencias actuales y brinde certeza jurídica.
El mensaje que dejó sobre la mesa fue en el sentido de que no se trata de obstaculizar el deseo legítimo de formar una familia, sino de garantizar que ese deseo no se traduzca en prácticas que vulneren la dignidad de las mujeres o los derechos de niñas y niños.
UN DEBATE QUE EXIGE RESPONSABILIDAD
El foro no cerró la discusión. Tampoco era su objetivo. Pero dejó establecido que el Congreso mexiquense tiene ante sí la responsabilidad de analizar con profundidad un fenómeno que ya es realidad.
Lo que quedó claro es que el silencio no es opción. Y que legislar sobre maternidad, derechos humanos y dignidad exige altura, evidencia y compromiso institucional.
