* Mientras crece la incidencia, él insiste en alterar la realidad con el fin de engañar a los izcallenses
Lejos de ofrecer un diagnóstico completo y honesto sobre la situación de inseguridad en Cuautitlán Izcalli, el presidente municipal Daniel Serrano Palacios ha optado por administrar selectivamente la información, presentando únicamente aquellos indicadores que favorecen a su gobierno y omitiendo deliberadamente delitos que muestran incrementos alarmantes, esto, de acuerdo con cifras oficiales del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).
Durante su primera conferencia de prensa del año, el alcalde insistió y sostuvo que su estrategia de seguridad “va avanzando bien” y que desde abril se registra una reducción sostenida de los delitos de alto impacto.
Incluso habló de una disminución global del 12 por ciento en el periodo enero–noviembre. Sin embargo, esa afirmación se sostiene únicamente si se excluyen del análisis diversos delitos que hoy están al alza y que forman parte del registro oficial federal.
La realidad completa: más delitos que el año pasado.
Los datos del SESNSP muestran que, al revisar la totalidad de los delitos en todas sus modalidades, la incidencia delictiva en Cuautitlán Izcalli no disminuyó, sino que aumentó:
Enero–noviembre 2024: 13,756 delitos.
Enero–noviembre 2025: 14,362 delitos.
Esto representa 606 delitos más, es decir, un incremento general del 4.4 por ciento.
Este dato, que el presidente municipal no mencionó, desmonta su narrativa de una reducción sostenida de la inseguridad y revela que el problema no sólo persiste, sino que se ha intensificado en términos globales.
delitos que no mencionó.
Mientras su discurso oficial se centra en algunas disminuciones (11 índices que le favorecen para ser precisos), hay delitos que crecen de forma preocupante y que fueron completamente omitidos en la exposición pública del alcalde:
Robo a transportista: 385 casos en 2025 contra 230 en 2024. Incremento del 67.4%.
Narcomenudeo: 137 casos en 2025 contra 62 en 2024. Incremento del 121%.
Violencia de género (distinta a violencia familiar): 141 denuncias en 2025 contra 105 en 2024. Incremento del 34.3%.
Violencia familiar: 1,008 casos en 2025 contra 919 en 2024. Incremento del 9.7%.
Robo a negocio: 794 casos en 2025 contra 776 en 2024. Incremento del 2.3%.
Estos delitos no son marginales ni secundarios. Afectan directamente a mujeres, familias, comerciantes, transportistas y a la economía local, y son precisamente los que más inciden en la percepción ciudadana de inseguridad.
Manejo político.
El patrón es claro: se presentan sólo los datos que convienen.
Se omiten u ocultan los que incomodan y desfavorecidos.
Y se construye un mensaje optimista que no refleja la totalidad de la realidad.
Este manejo parcial de la información, no pareciera un error técnico ni una omisión menor, sino una decisión política que termina por distorsionar la percepción pública, impide una evaluación objetiva del desempeño gubernamental y mina la confianza ciudadana. En palabras simples, se intenta engañar a los izcallenses.
La promesa de campaña: un compromiso incumplido.
Durante la campaña electoral, Daniel Serrano Palacios prometió reducir la incidencia delictiva 25 por ciento y se puso como plazo, los primeros seis meses de su gobierno.
Hoy, a un año de gestión, su propia administración reconoce sólo una reducción del 12 por ciento, calculada no en seis meses, sino en casi doce y contrastada con un incremento real en el total de delitos. En términos estrictos, la promesa de campaña fracasó.
Cifras incompletas, discurso anticipado.
Cabe recordar que los datos presentados corresponden únicamente hasta noviembre. Será entre el 20 y 22 de enero cuando el SESNSP publique las cifras de diciembre y el cierre anual definitivo de 2025.
Aun así, el gobierno municipal ya da por hecho un balance positivo, anticipándose a datos que podrían confirmar una tendencia al alza, lo que refuerza la percepción de que el discurso va por delante —y por encima— de la realidad estadística.
La inseguridad en Cuautitlán Izcalli no se combate con discursos optimistas ni con cifras recortadas.
Los datos oficiales muestran que la incidencia delictiva total aumentó; delitos sensibles y de alto impacto social van al alza, y el gobierno municipal no ha cumplido su principal compromiso en materia de seguridad.
Al ocultar parte de la información y presentar sólo una versión conveniente de los hechos, el alcalde Daniel Serrano Palacios no sólo evade la rendición de cuentas, sino que intenta engañar a la ciudadanía, ofreciendo una imagen que no corresponde con la dimensión real del problema de inseguridad que enfrenta Cuautitlán Izcalli.
Está Izcalli, en primerísimo lugar estatal en robo a transportistas
El delito de robo a transportistas mantiene a Cuautitlán Izcalli en el primerísimo lugar a nivel estatal, de acuerdo con las cifras más recientes del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), basadas en las denuncias formales presentadas ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México.
En el periodo de enero a noviembre, Cuautitlán Izcalli acumuló 385 robos a transportistas, cifra que no sólo encabeza el ranking estatal, sino que representa un incremento alarmante del 67.3 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando se registraron 230 casos.
Este resultado coloca al municipio, que encabeza Daniel Serrano Palacios, por encima de demarcaciones con alta incidencia delictiva como Naucalpan (276 casos), Ecatepec de Morelos (240), Tlalnepantla (217) y Tultitlán (134). Completan los primeros diez lugares Chimalhuacán (132), Chalco (130), Tecámac (111), Toluca (100) y Nezahualcóyotl, de acuerdo con los registros oficiales.
Más allá del número absoluto de denuncias, el panorama resulta aún más preocupante al analizar la tasa por cada 100 mil habitantes, un indicador que permite dimensionar el impacto real del delito considerando el tamaño poblacional. En este rubro, Cuautitlán Izcalli también ocupa el primer lugar estatal, con 69.35 robos por cada 100 mil habitantes, muy por encima de Naucalpan (33.08) y Chalco (32.50), que se ubican en el segundo y tercer sitio, respectivamente.
Un comportamiento al alza durante todo el año.
El análisis mensual del delito confirma una tendencia sostenida al alza durante 2025. De enero a noviembre, Cuautitlán Izcalli registró los siguientes robos denunciados: 31 en enero, 29 en febrero, 26 en marzo, 23 en abril, 33 en mayo, 23 en junio, 34 en julio, 42 en agosto, 50 en septiembre, 50 en octubre y 44 en noviembre.
En contraste, durante el mismo periodo de 2024, el comportamiento fue significativamente menor: 11 en enero, 11 en febrero, 26 en marzo, 25 en abril, 17 en mayo, 22 en junio, 20 en julio, 24 en agosto, 30 en septiembre, 24 en octubre y 20 en noviembre.
La comparación evidencia no sólo un repunte generalizado, sino un deterioro progresivo de la seguridad para el sector transportista, particularmente en la segunda mitad del año, cuando los picos mensuales alcanzaron niveles históricos para el municipio.
Promesa incumplida en materia de seguridad.
Este escenario contrasta con los compromisos públicos asumidos por el hoy presidente municipal Daniel Serrano Palacios, quien en campaña prometió una reducción del 25 por ciento en los índices delictivos durante los primeros seis meses de gobierno.
A once meses del año y con cifras oficiales disponibles, los datos muestran que dicha meta no sólo no se ha cumplido, sino que, en el caso del robo a transportistas, se ha incrementado de manera significativa, colocando a Cuautitlán Izcalli como el municipio con peor desempeño en este delito en todo el Estado de México.
Las cifras del SESNSP reflejan así un fracaso en la contención de este delito de alto impacto, que afecta directamente a la actividad económica, la movilidad y la seguridad, y que mantiene en alerta permanente a empresarios, operadores y ciudadanos que transitan diariamente por el municipio.
