Llegó la gustadísima «Vitrina», la columna de sátira política de Punto Medio.
“Y todo se derrumbó… dentro de mí, dentro de mí…”… jajajajajajajaja… En Cuautitlán Chan de los Baches Izcalli, todo parece indicar que el problema no es la oscuridad, el problema es que la luz ya empezó a apuntar directo al poder… y a los posibles moches… jajajajajajajaja… Primero los números: hasta 30 millones de pesos para que alguien les explique y “asesore” cuánto deben pagar de luz…. Y después, el espectáculo: hasta 50 millones para eventos, templetes y aplausos…. jajajajajaja… Más de 80 millones de pesos se andan queriendo gastar, todo rápido; todo con recursos propios; todo… discretito… jajajajajaja… En palabras simples: el gobierno que comanda el que sus compañeros de partido apodan el Dany Moches de Atizapán, está dispuesto a gastar millones para que alguien le diga cuánto debe… y otros tantos para entretener mientras lo averigua… jajajajajajaja… El patrón ya no es coincidencia, es costumbre: licitaciones exprés, montos millonarios, conceptos cuestionables y recursos propios, donde la vigilancia se vuelve más tenue… jajajajajaja… Ese rincón del presupuesto donde el dinero sigue siendo público… pero la lupa ya no enfoca igual…. Pero hay algo todavía más incómodo: esto no salió de un boletín… no se presumió en conferencia… no se explicó con gráficas… Salió desde adentro. Sí, desde el propio gobierno hay gente de la 4T interesado en que se sepan estos asuntos, porque consideran que es un atasque… y atracón; es servirse, con la cuchara grande… Dijera mi amigo El Babalucas, “estos weyes ya están tomando de la botella”… jajajajajajaja… Y es que como veo que están las cosas, muy pronto, pero muy pronto, va a haber “alta traición” dentro del gobierno municipal en las esferas del primer círculo, y justamente, es porque se está viendo correr la lana, y no precisamente pegada a los borregos… jajajajajaja… Ni es para los borregos, claro está… jajajaja… Pues resulta que a esta redacción llegaron unos documentos con la petición de “investiguen este monto millonario para que te asesoren cuánto tienes que pagar de luz”… jajajajajaja… Así, que mientras algunos se entretienen organizando eventos, otros —desde dentro— empiezan a encender la luz. Y cuando la luz se enciende… ya no hay manera de apagar lo que se ve.… jajajaja… Y ya entrados en gastos, porque en Izcalli lo de gastar parece deporte, el presichente monecipal decidió que también era momento de dar clases… jajajajajaja… No de finanzas públicas. No de administración. Mucho menos de transparencia. No. Clases de periodismo… seeeeeee… Así como lo oye… Ahí lo tienen, en plena conferencia, citando la subjetividad, la pirámide invertida, los debates académicos… explicando cómo se construye una nota, cómo los medios “falsean” y cómo deberían comportarse. Casi, casi, seminario con valor curricular… jajajaja… El problema no es que opine. El problema es el tono… Ese aire de erudito improvisado, de quien se asume autoridad en temas que, en los hechos, nunca terminó de cursar (acuérdense de su carrera trunca de la UNAM)…. jajajaja… Porque una cosa es hablar de academia… y otra muy distinta es haber pasado por ella con algo más que la anécdota… jajajajajaja… Y entonces la escena se vuelve inevitablemente irónica: un gobierno que no logra explicar y esconde contratos millonarios… pero cuyo titular sí se siente listo para explicar teoría del periodismo… jajajajajaja… Eso sí, con un detalle que no es menor: señala y acusa para intentar desacreditar la crítica… pero no le pone nombre y apellido… Habla de medios “militantes”, de páginas “panistas”, de espacios “conservadores”… pero todo en abstracto, todo al aire, todo sin nombres. Como quien lanza la piedra… y esconde la mano… jajajajajaja… Porque si hubiera algo serio, concreto, comprobable… lo responsable sería decirlo de frente. Pero no. Aquí se opta por la cobarde insinuación, por la etiqueta fácil, por el señalamiento sin destinatario… Y eso no es valentía. Eso es otra cosa… jajajajajaja… A estas alturas del partido en Izcalli ya quedó claro que hay quienes quieren gobernar… Y hay quienes prefieren dar clases… El problema es cuando no se hace bien ni una… ni la otra… jajajaja… Por hoy es todo.
