“Se esfumaron” plazas en el IMSS, prometidas por Zenteno

Por Manuel Muñiz

Lucrar con el dolor humano es una de las bajezas más ruines y cobardes que pueda existir y engañan a más de tres mil simpatizantes del partido de Morena con promesas de trabajo en el Instituto Mexicano del Seguro Social, es una de las peores burlas de los últimos tiempos.

El doctor Pedro Zenteno, como diputado federal cuando supo que el presidente Andrés Manuel lo nombraría director de Administración del Seguro Social, prometió a propios y extraños plazas en diversas áreas del IMSS, para lo cual, instaló con sus más cercanos colaboradores una oficina “reclutadora” en pleno centro de Cuautitlán, en las calles de Morelos y Bolivar, en la que se logró recabar más de 3 mil expedientes con la promesa de que nadie se quedaría sin empleo.

Sin embargo, ya han pasado los meses y aquellas más de tres mil solicitudes elaboradas y en las que se les pidió todo un expediente para contratarlos en diversas áreas del seguro social, solamente fue un engaño; hoy los allegados a Pedro Zenteno ni siquiera son recibidos por el homeópata, por lo que ellos se han quedado con el problema, tienen encima a la gente que reclama se cumpla la promesa laboral.

El engaño, el fraude ha cobrado tales dimensiones que inclusive a algunos de los más cercanos colaboradores de Pedro Zenteno, hoy flamante director de Administración del ISSSTE, ya ni los recibe.

Se sienten igualmente engañados, ya que con la promesa de empleo trabajaron durante varios meses en su campaña para diputado y otros meses más de la administración Federal actual, con la promesa de ser contratados a buen nivel y con buenos sueldos, por lo que se encuentran consternados, toda vez que señalan que el doctor Zenteno les giro instrucciones para que en una oficina ubicada en El Huerto en Cuauti-tlán, se reclutara a la gente y ahora ni a ellos les da la cara.

El escandalo se ha empezado a “hacer viral” porque ahora la oficina que se encontraba ubicada en la calle de Morelos esquina con Bolívar ya está vacía, nadie sabe a dónde se fueron y obviamente del trabajo prometido, no hay nada; aquellos que en un momento los reclutaron ahora dicen “ni para nosotros hay, menos para ustedes”; fue una vil mentira de Pedro Zenteno.

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