Exhiben irregularidades en mural ordenado por Karim

 

El autor reclama daños; el gobierno inicia procedimiento administrativo

Una serie de irregularidades administrativas en donde están involucrados recursos públicos, por la elaboración de un mural en el salón anexo a La Troje, en el Parque de las Esculturas, en la administración de Karim Carvallo Delfín, salieron al descubierto luego de que un ex funcionario público de ese gobierno, denunciara daños “en su obra artística”.

Hace unos días, el ex servidor público y amigo personal de Karim Carvallo Delfín, Omar Daniel Bravo Moreno, “ventiló” en los medios de comunicación una denuncia penal interpuesta contra el alcalde Víctor Estrada Garibay, por un supuesto daño al mural que realizó en el 2014.

Según su querella, tres bóvedas que se encuentran al interior del salón anexo a La Troje, fueron pintadas con color blanco y fue borrada una obra que él realizó a petición del entonces alcalde Karim Carvallo Delfín.

Tras la denuncia, el gobierno municipal fijó su postura en una conferencia de prensa en la que precisó, que la supuesta obra, del ex servidor público Omar Daniel Bravo Moreno, nunca fue registrada como patrimonio cultural del municipio, y se realizó indebidamente, pues utilizó su cargo de funcionario para su autopromoción, cuando pudo haber beneficiado a otro artista como era su obligación como autoridad.

El secretario del Ayuntamiento, Rubén Reyes Madero, la directora de Desarrollo Humano, Arlene Ramírez Uresti, la directora de Administración, Erika del Mazo Morales y el director general de Servicios Jurídicos, Anselmo Zaragoza, rechazaron cualquier daño a un patrimonio municipal y por el contrario, informaron que se inició un procedimiento administrativo en contra del ex funcionario, ya que, a su juicio, utilizó un recinto oficial para su autopromoción, empleando recursos público, sin que la obra estuviera presupuestada y proyectada en ningún plan de trabajo de la pasada administración.

Arlene Ramírez Uresti, directora general de Desarrollo Humano, explicó que todo lo que se encuentre dentro del salón, será dictaminado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y diferentes peritos arqueológicos, señalando que desde la administración pasada, era necesario un permiso por parte del INAH para la colocación de una obra de arte contemporánea en un inmueble histórico que data del siglo XVIII.

Según explicaron, el mural de Daniel Bravo no está registrado en los archivos del Ayuntamiento; no existe como patrimonio municipal y se hizo sin autorización de ningún especialista; de lo único que hay antecedente, es de un gasto de poco más de 76 mil pesos para comprar materiales.

La falta del registro para la elaboración del mural, recae en una violación de los artículos del 6 al 9 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos Artísticos e Históricos. Debido a esto se dictaminará el daño al inmueble por la colocación del mural y se valorará el procedente retiro por ser una corriente artística fuera de contexto, si fuera el caso, argumentaron.

En los archivos municipales, explicaron los funcionarios, no existe documento alguno que confirme la supuesta donación del trabajo del ex servidor al gobierno local, quien no concurso la obra, no se dejó antecedente alguno en actas de entrega-recepción, y además; entre las funciones del ex funcionario, no estaba la de fungir como artista o realizador de obras, lo que podría desencadenar en una sanción por parte de la autoridad.

LOS ARGUMENTOS DEL ARTISTA

Casi de manera paralela, Daniel Bravo ofreció una conferencia en la que exhibió la carta en donde el entonces alcalde Karim Carvallo, “lo comisiona” o “le encarga” la realización de un mural a pesar de que no estaba dentro de sus atribuciones y funciones; si bien, el ex funcionario, que es pasante de veterinario, argumentó que la pintura la hizo en horas no laborables, no presentó bitácoras de trabajo que lo comprobaran.

De igual forma, admitió que la obra la terminó en el mes de noviembre de 2014 y que durante todo el 2015, no se realizaron los trámites correspondientes para su registro en el patrimonio.

A pesar de ello, de manera personal, en enero de este año 2016, “mandó” realizar un avalúo de la obra con un especialista del estado de Michoacán, del cual, no hay antecedentes ni solicitud expresa para que haya acudido de manera física a realizar peritajes en el sitio; el resultado del especialista, informó, Omar Bravo, tiene un supuesto valor en el mercado de 2 millones cien mil pesos.

Por otro lado, negó que en materiales se hayan gastado poco más de 76 mil pesos como argumentó el gobierno municipal con documentos oficiales, y en contra parte, exhibió una “cotización de materiales” cercana a los 300 mil pesos, que no eran oficiales.

Por otro lado, el creador del mural, que consta de dos obras, la que está empotrada en la pared frontal y el techo de las tres bóvedas, fueron registradas ante el Indautor, pero tampoco se dejó el antecedente ante el gobierno.

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